---
¿Fin de una era… o solo un nuevo capítulo?
Cuando Ethereum nació en 2015, su base criptográfica se construyó sobre pruebas STARK, una avanzada variante de los Zero-Knowledge Proofs (pruebas de conocimiento cero) basada en curvas elípticas. Se eligió esta opción por considerarse, en aquel entonces, la solución más segura y escalable. Paralelamente, se desarrolló Poseidon, un algoritmo de hash optimizado específicamente para estas pruebas de conocimiento cero, diseñado para integrarse a la perfección en su ecosistema.
Sin embargo, lo que ayer era state-of-the-art hoy puede quedar obsoleto. Los avances recientes en sistemas de prueba han demostrado que funciones de hash clásicas como SHA-256 o BLAKE3, combinadas con sistemas modernos de SNARK (como PLONK o pruebas FRI), pueden ser más eficientes en la práctica, sin sacrificar seguridad ni rendimiento. Ante este escenario, los desarrolladores de Ethereum están reconsiderando si es necesario replantearse toda su base criptográfica desde cero.
---
¿Por qué este giro radical? Eficiencia y el ritmo del progreso tecnológico
La razón principal de este cambio es clara: la eficiencia. Aunque las pruebas STARK y el algoritmo Poseidon eran teóricamente robustos, en la práctica resultaban más lentos y demandantes en recursos de lo inicialmente previsto. Ahora, con la aparición de variantes de SNARK como las pruebas en campos binarios (binary-field proofs), todo se simplifica. Estas pruebas operan en campos binarios en lugar de curvas elípticas, lo que permite utilizar funciones de hash estándar como SHA-256 o BLAKE3 de manera no solo viable, sino incluso óptima.
En este contexto, BLAKE3 destaca por su velocidad y eficiencia energética, un atributo clave para cadenas de bloques que ya lidian con altos costes
computacionales.
---
¿Qué implica esto para Ethereum?
El futuro de Ethereum podría tomar dos caminos prometedores:
1. Incorporación de funciones de hash clásicas en la capa base (Layer-1)
Ethereum podría adoptar SHA-256 o BLAKE3 para operaciones en su capa principal, manteniendo aún las pruebas de conocimiento cero especializadas (como STARK) para casos de uso específicos, como soluciones de privacidad. Esto mejoraría drásticamente el rendimiento de la red sin comprometer la seguridad.
2. Optimización del mecanismo de Proof of Stake
Si las pruebas en campos binarios mejoran el consenso, no solo se aceleraría la validación de bloques, sino que también aumentaría la escalabilidad de Ethereum.
---
Poseidon no desaparece… pero compite en un nuevo escenario
Poseidon fue durante años la estrella de las funciones de hash para pruebas de conocimiento cero. Sin embargo, hoy su papel parece reducirse. Aunque seguirá siendo relevante en soluciones de Layer-2 y protocolos de privacidad (por su compatibilidad con STARK), el auge de las funciones clásicas marca un resurgimiento de enfoques tradicionales en el criptoespacio.
---
Un punto de inflexión para toda la industria blockchain
Este cambio en Ethereum trasciende lo técnico: es un recordatorio de que la flexibilidad es clave en criptografía. Los dogmas inflexibles no tienen cabida en un sector que avanza a velocidad exponencial. Para los desarrolladores, esto significa:
- Experimentar está permitido… y es necesario. La combinación de diferentes componentes criptográficos podría dar lugar a cadenas de bloques más eficientes.
- La seguridad no depende de un algoritmo, sino de su implementación. No es el hash en sí lo que garantiza la protección, sino cómo se aplica.
- El rendimiento prima sobre la teoría. Cuando métodos clásicos demuestran ser más efectivos, merecen ser adoptados.
Ethereum ha demostrado con este movimiento que está dispuesto a cuestionar sus propias estrategias, una actitud esencial en una industria tan dinámica como la blockchain. Los próximos meses revelarán la magnitud de estos cambios y si realmente abren el camino hacia una nueva generación de cadenas de bloques.
¿Qué opinas? ¿Crees que este es el primer paso hacia una evolución mayor en Ethereum?
📰 Sigue leyendo
→ El precio de ETH en alza: 12% de probabilidad de alcanzar los $3.000 en septiembre→ Investigadores en carrera contra la fecha límite de diciembre: debe cerrarse una brecha en la seguridad de zkEVM→ Ethena (ENA): ¿Podrá mantener el récord del 41% o amenaza la próxima corrección?